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Islandia o porqué el estado tiene que invertir en cultura

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En el año 2008 Islandia sufrió la crisis financiera más importante de su historia. Los 3 principales bancos del país quebraron por no poder refinanciar su deuda de corto plazo. Es probable que sino tenemos en cuenta el tamaño del país (por pequeño), y lo medimos en términos de significado, la crisis financiera islandesa haya sido una de las peores de la historia económica mundial. Las transacciones en moneda extranjera se prohibieron durante varias semanas, la moneda nacional sufrió una contundente devaluación, la capitalización bursátil tuvo un descenso del 90 % y el PBI perdió un 5,5 % sólo en los primeros meses del 2009. La crisis bancaria fue tan poderosa que obligó a dos referendos en los que se votó la posibilidad de que el estado se hiciera cargo de la deuda externa de los bancos para poder preservar el sistema. La crisis económica también fue una poderosa crisis política que obligó a convocar a elecciones y que estableció una profunda desconfianza entre la ciudadanía y los políticos tradicionales.

La actual primer ministro de Islandia tiene 42 años y se llama Katrín Jakobsdóttir, es presidenta del movimiento verde y es licenciada en letras, con una maestría en arte. ¿Qué fue lo que hizo que esta mujer acceda a conducir los destinos de su país? La popularidad de Katrín la ganó al asumir en el 2009 como ministra de Educación, Ciencia y Cultura, y de Cooperación nórdica, y desarrollar una agresiva política de inversión en el área de la capacitación para las industrias culturales que en 4 años revolucionaron la economía de la isla transformando la exportación de servicios culturales en la segunda fuente de ingresos de divisas después de la industria pesquera en dónde Islandia ha sido tradicionalmente una potencia mundial con el bacalao como primer producto.

La actual primer ministro de Islandia tiene 42 años y se llama Katrín Jakobsdóttir, es presidenta del movimiento verde y es licenciada en letras, con una maestría en arte.

Hoy ya hay un 25 por ciento de la fuerza laboral del país trabajando en sectores vinculados a las industrias creativas, la tasa de desempleo es del 5,7 por ciento y la cultura es el segundo sector más importante de la economía y el segundo generador de divisas, con un impacto de unos 1000 millones de euros al año. Hay más de 7000 empresas dedicadas a las actividades creativas siendo el cine, la música y los videojuegos los tres sectores de mayor desarrollo.

Desde hace más de quince años se viene hablando en el mundo acerca de la importancia que las industrias creativas y culturales tendrán en la economía que se está constituyendo y hasta se la ha llamado con el promisorio nombre de “economía naranja”.  Se supone que cuánta mayor creatividad implique un empleo, mayores son las posibilidades de que sea de las últimas actividades que reemplacen los robots y por tanto los mejores pagados de la sociedad. Son  varios los expertos que opinan que las ciudades con mayor índice de creatividad tienden a tener una mayor tasa de crecimiento económico, mejores sueldos y empleos y mejores entornos ecológicos y ambientales. Las industrias culturales ya representan el 3,4 por ciento del PBI a nivel mundial y la perspectiva de crecimiento no encuentra límites. Opinan algunos especialistas que vamos hacia un mundo en dónde se trabajen menos horas y por tanto, la gente demande cada vez más entretenimiento.

Hoy ya hay un 25 por ciento de la fuerza laboral del país trabajando en sectores vinculados a las industrias creativas, la tasa de desempleo es del 5,7 por ciento y la cultura es el segundo sector más importante de la economía

En la Argentina la industria cultural representa también algo del 3 por ciento del PBI, lamentablemente las políticas públicas implementadas durante los últimos años hacia el sector han representando el derrumbe de la publicación de libros en el caso de la industria editorial (1 tercio de libros menos editados 2016/2018), o la caída del 30 por ciento de venta de tickets  en el teatro combinadas con el aumento del gasto de energía a raíz de la quita de subsidios. También es público y conocido el freno a la actividad cinematográfica a causa de la quita de financiamiento y subsidios por parte del INCAA. En suma, tras que la situación económica recesiva siempre impacta de forma directa en el entretenimiento, una cantidad de medidas tomadas sin conocimiento específico de los sectores hicieron que la caída sea mayor que en casi cualquier otra actividad económica en Argentina. La balanza de bienes culturales es abiertamente deficitaria por haber desincentivado la producción local. En definitiva, el gobierno tiende a ver la cultura como un gasto en una clara mirada del siglo pasado en lugar de entender que representa una de las mejores inversiones que puede hacer un estado moderno.

 

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Etiquetas: , , , , , , , Last modified: 29 noviembre, 2018
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